Pruebas de presión
Las
pruebas hidráulicas son ensayos que deben realizarse en todos los
equipos sometidos a presión, antes de ponelos en servicio y con una
periodicidad determinada. Están reguladas por el Reglamento de Equipos
a Presión (REP), que entró en vigor en 2008. Algunos de estos equipos
son: tuberías, compresores, calderas, intercambiadores, depósitos, etc.
Habitualmente, las pruebas se realizan a una presión 1,5 veces superior a la presión de trabajo normal. Se trata de pruebas hidráulicas, realizadas con agua o con aceite, aunque en algunos casos se puede obtener autorización administrativa para realizarlas con aire o nitrógeno, incluso por otras técnicas de ensayo, previa justificación de la necesidad de sustituir la prueba hidráulica.
Habitualmente, las pruebas se realizan a una presión 1,5 veces superior a la presión de trabajo normal. Se trata de pruebas hidráulicas, realizadas con agua o con aceite, aunque en algunos casos se puede obtener autorización administrativa para realizarlas con aire o nitrógeno, incluso por otras técnicas de ensayo, previa justificación de la necesidad de sustituir la prueba hidráulica.

LTI
realiza un estudio completo de la instalación proyecto y define
las secciones de prueba a realizar. Cada sección de prueba se documenta
adecuadamente, indicando
las presiones de prueba de cada tramo. Se definen también los puntos de
llenado y vaciado del
tramo.

Los resultados de la prueba se recogen en una Acta, realizado por una Entidad de Certificación (ECA) contratada por LTI. Normalmente, la empresa es SGS, la mayor empresa de certificación a nivel mundial con la que LTI mantiene acuerdos de colaboración.

Los resultados de la prueba se recogen en una Acta, realizado por una Entidad de Certificación (ECA) contratada por LTI. Normalmente, la empresa es SGS, la mayor empresa de certificación a nivel mundial con la que LTI mantiene acuerdos de colaboración.



